La endodoncia es el tratamiento que permite conservar un diente cuya pulpa (el tejido vivo interior) está infectada o dañada. En lugar de extraer el diente, limpiamos y sellamos el interior, eliminando la infección y devolviendo la función normal al diente tratado.
✓Preserva el diente natural — la mejor opción siempre
✓Instrumental rotatorio de última generación
✓Diagnóstico 3D con tomografía CBCT cuando se requiere
✓Anestesia local eficiente — procedimiento indoloro
✓Resolución en 1 o 2 sesiones en la mayoría de los casos
La indicación más frecuente es cuando hay una infección de la pulpa dental por caries profunda. También se indica en casos de fractura dental que expone la pulpa, en tratamientos previos fallidos (retratamiento) o como parte de la planificación para coronas protésicas.
No durante el procedimiento. Se realiza bajo anestesia local y es prácticamente indoloro. Puede haber sensibilidad leve de 24-48 hs post-tratamiento, controlada con analgésicos comunes.
En la mayoría de los casos una o dos sesiones son suficientes. Con diagnóstico 3D y instrumental rotatorio podemos ser más precisos y eficientes.
Generalmente sí. Un diente sin pulpa es más frágil. La corona de circonio o porcelana protege el diente y le devuelve la función masticatoria completa.
La única alternativa es la extracción del diente. La endodoncia busca conservar el diente natural, que siempre es la mejor opción frente a un implante o prótesis.
Si un diente ya tratado vuelve a infectarse, se puede retratar (limpiar y obturar nuevamente los conductos). Tiene muy buen pronóstico cuando se hace a tiempo.