La periodontitis es la enfermedad inflamatoria más prevalente en adultos: afecta al 50% de los mayores de 30 años en algún grado. El problema crítico es que avanza sin dolor, muchas veces durante años, hasta que el daño es severo e irreversible.
¿Qué es exactamente?
La periodontitis es una infección bacteriana crónica que destruye el tejido de soporte del diente: la encía, el hueso alveolar y el ligamento periodontal. Empieza como gingivitis (inflamación de la encía) y, si no se trata, avanza hacia la pérdida de hueso y eventualmente la pérdida del diente.
La causa directa son las bacterias anaeróbicas que viven en la placa bacteriana y el sarro. Estas bacterias producen toxinas que desencadenan una respuesta inflamatoria crónica que, paradójicamente, es la que destruye el hueso.
Señales de alerta
- Encías que sangran al cepillar (o espontáneamente): el síntoma más temprano y más ignorado. Las encías sanas NO sangran.
- Mal aliento persistente (halitosis): las bacterias periodontales producen compuestos sulfurados volátiles con olor intenso
- Encías retraídas ("los dientes se ven más largos")
- Sensibilidad en el cuello del diente (donde el diente sale de la encía)
- Dientes que se mueven levemente
- Separación entre dientes que antes no existía
La ausencia de dolor NO significa ausencia de enfermedad. La periodontitis es indolora en el 80% de los casos.
Por qué es grave más allá de los dientes
En los últimos 20 años la evidencia científica estableció vínculos directos entre la periodontitis y enfermedades sistémicas:
- Enfermedades cardiovasculares: las bacterias periodontales pueden entrar al torrente sanguíneo y contribuir a la formación de ateromas. El riesgo de infarto en pacientes con periodontitis es 2 a 3 veces mayor.
- Diabetes: relación bidireccional. La diabetes mal controlada empeora la periodontitis, y la periodontitis dificulta el control glucémico.
- Embarazo: la periodontitis se asocia a parto prematuro y bajo peso al nacer.
- Alzheimer: estudios recientes encuentran bacterias periodontales en el cerebro de pacientes con Alzheimer, aunque la relación causal no está completamente establecida.
Cómo se diagnóstica
El diagnóstico requiere:
- Periodontograma: medición de la profundidad de las bolsas periodontales (los espacios entre diente y encía). Normal: hasta 3mm. Patológico: 4mm o más.
- Radiografías periapicales o tomografía: para evaluar la pérdida de hueso.
- Índice de placa y sangrado: para cuantificar la severidad.
Tratamiento
Gingivitis (estadio inicial)
Reversible con tartrectomía profesional + mejora de la higiene oral domiciliaria. 2 a 4 sesiones son suficientes.
Periodontitis leve a moderada
Raspaje y alisado radicular (RAR) con anestesia local. Se limpian en profundidad las superficies de las raíces para eliminar el biofilm bacteriano. Generalmente 4 sesiones por cuadrante. Proceso indoloro con anestesia.
Periodontitis severa
Puede requerir cirugía periodontal (colgajo de Widman modificado) para acceder a zonas de pérdida ósea profunda. En algunos casos, regeneración ósea guiada.
Mantenimiento periodontal
Una vez tratada, la periodontitis no desaparece. Requiere control y mantenimiento profesional cada 3-4 meses de por vida. Los pacientes que mantienen el protocolo de mantenimiento conservan sus dientes muchos años. Los que lo abandonan tienen recidivas.